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El tapeo, una seña de identidad nacional y un motor económico para la hostelería

Madrid acogió este 16 de junio la celebración del Día Mundial de la Tapa, en un acto institucional impulsado por Saborea España en el Restaurante Los Galayos, en plena Plaza Mayor. La cita reunió a representantes de las instituciones, los destinos gastronómicos y la hostelería, y estuvo clausurada por el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.

La presidenta de Saborea España, Susi Díaz, abrió el encuentro reivindicando la gastronomía como uno de los grandes motores del turismo en nuestro país y la tapa como una de sus mejores cartas de presentación. «La tapa no es solo una forma de comer: es una forma de compartir, de recibir y de vivir la gastronomía», señaló, en una jornada que sirvió también para pedir el apoyo de la hostelería, las instituciones y la sociedad a la candidatura del tapeo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Esa reivindicación tiene una base sólida de datos. En el marco del acto, Hostelería de España presentó el estudio El Tapeo en España, a cargo de su secretario general, Emilio Gallego, que confirma hasta qué punto el tapeo forma parte del ADN del país: el 97,7% de los españoles lo considera una costumbre social que define a España, y un 65,1% sale de tapas cada semana.

El estudio dibuja además el retrato del tapeador. El mediodía es el momento favorito y el fin de semana concentra buena parte del consumo. Se tapea sobre todo en compañía —con amigos (54%) y en familia (44,6%)—, y lo más habitual es pedir de una a tres tapas regadas, casi siempre, con una cerveza, la bebida reina. En la mesa gana lo de siempre: el 80,7% prefiere la tapa tradicional y un 96,5% pide la tapa más representativa de cada región, un dato que conecta directamente con los destinos. No en vano, el 92% de la hostelería emplea producto local en su elaboración.

Pero el tapeo no es solo identidad: es negocio. El estudio confirma su peso como motor económico de la hostelería. El 73,6% de los establecimientos percibe la tapa como un producto rentable, y para el 40% ya supone entre el 25% y el 50% de su facturación. Con un gasto medio por cliente de entre 10 y 20 euros y un coste por tapa que se mueve entre 1,90 y 4 euros, la tapa se confirma también como una herramienta clave de eficiencia y aprovechamiento en cocina.

En el acto intervinieron también Blanca Jiménez, presidenta de la Asociación de Destinos Turísticos Gastronómicos y vicepresidenta de Saborea España; José Almeida, presidente de Hostelería de España y vicepresidente de Saborea España; y José Miguel Herrero, director general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Una jornada que resume la idea que vertebra la campaña de este año: la tapa nos cuenta, nos representa y, sobre todo, nos une. Porque #tapearnosune.

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