Add Listing

Slow Taste: Conclusiones de las Jornadas de Destinos Enogastronómicos

Saborea España y Secretaría de Estado de Turismo — La Palma, Islas Canarias

Las jornadas celebradas en la isla de La Palma han reafirmado la importancia de incorporar la sostenibilidad como principio estratégico en el desarrollo del turismo gastronómico en España. La sostenibilidad no debe entenderse como una moda, sino como una inversión a largo plazo, una apuesta estructural por un modelo turístico que respete el territorio, impulse las economías locales y genere bienestar duradero para las comunidades anfitrionas. Visión que comparten los países europeos líderes en el sector turístico.


Durante los debates y ponencias (con la participación de representantes de Aragón, Baleares, Catalunya, Gran Canaria,Lanzarote, Valladolid, Italia, Portugal, CETT, Euro-Toques, Hostelería de España, Secretaría de Estado de Turismo, Turespaña,  Agromarketing, Atlas Gastronómico, Fundación Starlight, Rioja Oriental, productores de aceite Artajo, ron Aldea y cofradías de pescadores) se ha destacado el papel del turismo gastronómico como motor de identidad, sostenibilidad y desarrollo rural.

Slow Taste: una nueva filosofía del turismo gastronómico

El eje conceptual de estas jornadas ha sido Slow Taste, una propuesta que nace del slow travel y que invita a detenerse, saborear sin prisas y conectar con lo auténtico.


Slow Taste es una forma de viajar que pone en valor lo local, lo artesanal y lo que hace único a cada territorio. Propone conocer los lugares a través de sus sabores, mercados, cocinas, historias y personas. En palabras de los participantes, ‘la gastronomía no es solo lo que comemos, sino cómo lo compartimos’. Y creemos firmemente que este tipo de experiencias enriquecen, emocionan y nos hacen crecer como sociedad. Además, promueven un modelo de turismo más sostenible, más consciente y profundamente humano.


La isla de La Palma simboliza esta filosofía a la perfección: su carácter tranquilo y su expresión local ‘La Pachorra’ reflejan el espíritu de un turismo sereno, respetuoso y profundamente humano.

Por qué Slow Taste es el camino

Slow Taste es una excelente forma de enfocar el futuro del turismo gastronómico en España porque conecta profundamente con las tendencias globales de sostenibilidad, autenticidad y experiencia transformadora que hoy demandan tanto los viajeros como los territorios.

Pone en valor lo local y lo auténtico. Slow Taste invita a descubrir la verdadera esencia de cada destino: sus productos de temporada, su cocina tradicional, sus mercados, sus pequeños productores y sus historias. Eso convierte cada viaje en una experiencia única y diferente. En un país tan diverso como España, con una identidad culinaria tan rica y variada, esto es una oportunidad de oro para que cada territorio brille con luz propia.

Promueve un turismo más sostenible. Es una forma concreta de alinear el turismo gastronómico con los objetivos de sostenibilidad medioambiental, social y cultural.

 

Fomenta el contacto humano y el aprendizaje cultural. SlowTaste propone relacionarse con las personas que habitan el destino: cocineros, productores, viticultores, artesanos… Y desde ahí, entender mejor sus valores, sus ritmos y su forma de vida. Eso genera experiencias mucho más enriquecedoras y memorables, que no se pueden copiar ni reproducir en otro lugar.

Sin prisas y con propósito. Cada vez más turistas buscan reconectar con lo esencial. Quieren viajar menos, pero mejor. Vivir experiencias significativas, auténticas y con impacto positivo. Slow Taste se alinea perfectamente con esa tendencia.

España tiene el conocimiento, el producto, el paisaje, la diversidad cultural y la hospitalidad necesarios para liderar este tipo de turismo gastronómico slow a nivel internacional.

El futuro del turismo gastronómico pasa por estrechar la colaboración entre agricultura y turismo. El sector agrícola, pese a sus desafíos, es esencial para mantener la identidad gastronómica, el paisaje y la economía rural. Cuidarlo y fortalecerlo significa garantizar la autenticidad de las experiencias turísticas y la sostenibilidad del territorio.

Experiencias como el slow driving, la floración, la contemplación de estrellas o las rutas del vino muestran cómo es posible integrar agricultura, naturaleza, cultura y gastronomía en propuestas únicas.

Saborea España desempeña un papel fundamental al destacar lo singular de cada destino, impulsando el producto local y fomentando la autenticidad como valor diferencial. Desde la tapa, símbolo de convivencia y creatividad, hasta las experiencias rurales más íntimas, la gastronomía se consolida como un lenguaje común que une territorios y sensibilidades.

Los cocineros y cocineras son agentes clave en este proceso de transformación. Cada vez más comprometidos con la sostenibilidad, su labor va más allá de la cocina: educan, inspiran y transmiten valores de respeto por el producto y el entorno.

Asimismo, las jornadas destacaron que los proyectos con alma, pasión y compromiso son los que perduran. El turismo gastronómico con propósito emociona, conecta y deja huella.

Castelldefels se suma a la familia de Saborea España Slow Taste #comida #food #gastronomia Slow taste #comida #food #gastronomia Slow taste #comida #food #gastronomia Slow taste Slow taste en la Palma

20 Conclusiones de las Jornadas de Destinos Enogastronómicos

La sostenibilidad es una inversión a largo plazo.

Requiere visión estratégica, continuidad y compromiso por parte de todos los agentes implicados.

Refuerza las economías locales, protege el territorio y mejora la calidad de vida de la población.

Los viajeros buscan propuestas con alma, identidad y coherencia con los valores locales.

Prefieren atraer turistas respetuosos, interesados por la cultura, la naturaleza y los productos del lugar.

Inspirado en el slow travel, promueve un ritmo más pausado, sensible y respetuoso con el entorno.

Su forma de vida, expresada en el término local “La Pachorra”, refleja la esencia del disfrute tranquilo y consciente.

Cada experiencia ha de contar la historia de su tierra, de sus productores y de sus tradiciones.

Fomenta la autenticidad, el producto local y la identidad como ejes de diferenciación competitiva.

Ambos sectores deben trabajar unidos para garantizar un futuro sostenible y de calidad.

Es un sector esencial para el turismo gastronómico y la conservación del paisaje rural.

Demuestran que el turismo puede ser sensorial, pausado y sostenible a la vez.

Integran paisaje, gastronomía, tradición y cultura de manera coherente y atractiva.

Representa la socialización, la creatividad y la accesibilidad de la gastronomía española.

Cada vez más comprometidos con el producto local, el aprovechamiento y la educación gastronómica.

La pasión, la autenticidad y el compromiso son la base del éxito en turismo gastronómico.

Tanto para profesionales del sector como para turistas, la sostenibilidad debe formar parte del aprendizaje.

Innovar no es romper con lo anterior, sino reinterpretar con sensibilidad los valores del territorio.

Reparte beneficios, fija población y revaloriza entornos rurales y costeros.

La participación de destinos de Portugal e Italia evidencia un enfoque compartido y europeo hacia la sostenibilidad.

Cuando los proyectos se construyen desde el amor a la tierra y al producto, el resultado se percibe y perdura.

Las jornadas concluyen que el turismo gastronómico sostenible no es solo una oportunidad económica, sino una forma de entender el futuro: un turismo que saborea, que escucha y que cuida. España, desde su diversidad cultural y gastronómica, está llamada a liderar este movimiento global, combinando sostenibilidad, emoción y excelencia.