Hay recetas que no necesitan levantar la voz para contar de dónde vienen. La perdiz en escabeche es una de ellas. En el vídeo “Saboreando en Ciudad Real”, la chef Laura Macías nos muestra cómo se prepara una tapa que habla directamente de territorio, memoria y cocina manchega.
Ciudad Real es tierra de sabores profundos. Una provincia donde la gastronomía nace del paisaje, de la caza, del campo, del vino, del queso manchego y de esa cocina tradicional que ha sabido conservar el carácter sin quedarse quieta en el tiempo. Aquí, el escabeche no es una moda ni un recurso decorativo: es una técnica con historia, una forma de conservar, transformar y realzar el producto.
La perdiz en escabeche resume muy bien esa manera de entender la cocina. Tiene intensidad, acidez, aroma y una elegancia rústica que funciona especialmente bien en formato tapa. Porque una buena tapa no tiene por qué ser pequeña en ambición. Puede ser un bocado breve y, al mismo tiempo, una postal gastronómica completa. De esas que te dicen “esto es La Mancha” sin necesidad de poner un molino en miniatura encima del plato. Que tampoco hace falta, gracias.
Laura Macías parte de una elaboración profundamente arraigada en la tradición manchega y la lleva a un formato actual, pensado para disfrutar de forma directa y sabrosa. La perdiz aporta personalidad; el escabeche, frescura y profundidad; y los acompañamientos ayudan a construir una tapa equilibrada, intensa y reconocible. El resultado es una propuesta que mira al pasado, pero no se queda viviendo allí.
Esta es precisamente una de las grandes virtudes del tapeo: permite acercarse a la identidad de un destino a través de pequeños bocados. En Ciudad Real, esa identidad tiene mucho que ver con la cocina de interior, con los productos de la tierra y con recetas que han pasado de generación en generación. Platos que nacieron de la necesidad y el conocimiento popular, y que hoy siguen teniendo vigencia porque están llenos de sabor y sentido.
La tapa de perdiz en escabeche de Laura Macías funciona como una invitación a descubrir Ciudad Real desde su cocina. Una cocina honesta, manchega, intensa y con una personalidad muy marcada. No busca disfrazarse de otra cosa. Y eso, en tiempos de elaboraciones que a veces parecen más preocupadas por posar que por saber bien, es casi revolucionario.
Saboreando en Ciudad Real nos recuerda que la gastronomía también es una forma de leer el territorio. Que detrás de una tapa hay técnicas, paisajes, productos y maneras de vivir. Y que una receta tradicional, cuando se trabaja con sensibilidad, puede seguir siendo contemporánea sin perder su alma.
Porque la perdiz en escabeche no es solo una tapa. Es Ciudad Real servida en un bocado: campo, historia, producto y sabor manchego.


