Los vinos DO La Mancha

Los vinos DO La Mancha poseen una importante intensidad colorante y aromática, con un gran equilibrio de sabor gracias a sus uvas con una mayor carga de azúcares. Vinos con una buena graduación y marcada sequedad, y tintos con gran cuerpo y buenos para crianza. Las variedades de uva autorizadas son:
Blancas: Airén, Chardonnay, Gewürztraminer, Macabeo o Viura, Moscatel de grano menudo, Parellada, Pedro Ximenez, Riesling, Sauvignon Blanc, Torrontés, Verdejo y Viognier.
Tintas: Bobal, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Cencibel o Tempranillo, Garnacha tinta, Graciano, Malbec, Mencía, Merlot, Monastrell, Moravía dulce o Crujidera, Petit Verdot, Pinot Noir y Syrah.

SUPERFICIE GEOGRÁFICA:
La zona de producción de la denominación de Origen de La Mancha, comprende un total de 182 términos municipales de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, repartidos entre las provincias de Albacete (12), Ciudad Real (58), Cuenca (66) y Toledo (46).

SABOR Y CARACTERÍSTICAS:
El vino joven de La Mancha es aquel que debe ser consumido en un periodo no superior a nueve meses desde su elaboración.

Vino Blanco Joven Seco. Su color varía entre tonos verdosos a amarillo sin llegar al dorado. Franco en nariz, de aromas primarios afrutados. Ligeramente áciden en boca y equilibrado.
Vino Blanco Joven Fermentado en Barrica. De color amarillo suave a dorado, aroma limpio de fruta acompañado de notas producidas por la barrica. Equilibrado en boca con postgusto que recuerda a la madera.
Vino Blanco Joven Semiseco, Semidulce y Dulce. Entre tonos verdosos y amarillo, aromas afrutados y sabor equilibrado en acidez, alcohol y azúcar.

JOVEN ROSADO:
Vino Rosado Joven Seco. Presenta un color entre rosáceo y rojizo tenue. Franco, frutal y floral en nariz. Con ligera acidez en boca, equilibrado, y sabor afrutado.
Vino Rosado Joven Semiseco, Semidulce y Dulce. Color rosáceo a rojizo tenue, afrutado en nariz y equilibrado en acidez, alcohol y azúcar.

JOVEN TINTO:
Vino Tinto Joven Seco. Posee un color de rojo violáceo a granate. Aromas primarios afrutados y un sabor tánico afrutado y equilibrado de acidez, persistente y frutal.
Vino Tinto Joven Fermentado en Barrica. De rojo violáceo a rubí, limpio de aromas en nariz. Afrutado con  notas de barrica. Equilibrado en boca con postgusto de madera.
Vino Tinto Joven Semiseco, Semidulde y Dulce.
Su color es entre un rojo violeta y granate, con aromas afrutados, equilibrado en sabor en relación a los azúcares, alcohol y acidez.
Vino Tinto Joven de Maceración Carbónica. Entre rojo violáceo y granate, afrutado en nariz. Tánico de sabor y equilibrado, frutal y persistente.

TRADICIONAL:
El vino de La Mancha tradicional es comparable a los vinos de crianza, pero se conserva en depósitos o tinajas en lugar de barricas de roble.
Vino Blanco Tradicional Seco. De color amarillo en diferentes tonalidades, limpio en nariz, algo ácido en boca y persistente.
Vino Blanco Tradicional Fermentado en Barrica. Entre amarillo y amarillo dorado. Aromas de frutas ensamblados con notas de la barrica. Equilibrado en boca con postgusto de notas de madera.
Vino Blanco Tradicional Semiseco, Semidulce y Dulce. Presenta diferentes tonalidades de amarillo, afrutado en aromas. Equilibrado en boca en acidez, alcohol y azúcares.

ROSADO TRADICIONAL:
Vino Blanco Tradicional Naturalmente Dulce. De aspecto glicérico, posee una tonalidad amarilla. Alta intensidad de aromas a pasas, frutas de hueso y especias. Es aterciopelado en boca, con recuerdo a arrope y largo final.
Vino Rosado Tradicional Seco, Semiseco, Semidulde y Dulce. Entre rosáceo y rojo tenue, franco y floral en nariz. El rosado seco es de sabor ligeramente ácido y equilibrado, mientras el semiseco, semidulce y dulce, presenta un mayor equilibrio entre acidez y azúcares.

TINTO TRADICIONAL:
Vino Tinto Tradicional Seco. De color rojo violeta a granate. Con aromas afrutados primarios. En boca aparecen taninos equilibrados y persistentes.
Vino Tinto Tradicional Fermentado en Barrica. Entre rojo violáceo y rubí. Aroma afrutado equilibrado con las notas de barrica. Sabor equilibrado con postgusto con recuerdos de la madera.
Vino Tinto Tradicional Semiseco, Semidulce y Dulce. Su color varía entre el rojo violáceo y el granate. Con aromas afrutados, su sabor es equilibrado de acidez y azúcares.
Vino Tinto Tradicional de Maceración Carbónica. Color entre rojo violeta y granate, aromas afrutados y tánico en boca, de sabor persistente y frutal.

ROBLE:
Los vinos de La Mancha con la mención Roble, envejecen en barrica durante un mínimo de 60 días.
Vino Blanco Roble. Presenta un color de amarillo a dorado. En nariz destacan las notas afrutadas, pero aparecen toques a tostados y un fondo de vainilla. En boca se aprecian las notas de roble y la frutosidad, sabor persistente.
Vino Tinto Roble. Posee un color de rojo granate a rubí. Franco y afrutado de aromas, con notas avainilladas. Equilibrado en boca y persistente, con recuerdos de vainilla.

CRIANZAS:
El vino de La Mancha con la mención Crianza envejece durante un mínimo de dos años, pasando al menos 6 meses en barrica de roble.
Vino Blanco Crianza. Su color es amarillo pajizo con reflejos dorados. Limpio en nariz, con notas de vainilla. Sabor equilibrado, fuerte y untuoso.
Vino Tinto Crianza. Presenta colores desde el tono rojo cereza al rubí, pasando por el picota, con ligeros matices teja en ocasiones. Intenso en aromas, con notas de frutas y vainilla. Sabroso, suave y vivo en boca.

RESERVAS:
La mención de Reserva en la dop La Mancha se otorga a aquellos vinos que envejecen un mínimo de doce meses en barrica y 24 meses en botella.
Vino Blanco Reserva. Color amarillo dorado. Con aromas tostados y avainillados, muy equilibrado en boca, untuoso y conjuntado.
Vino Tinto Reserva. Posee un color entre el rojo cereza y los matices teja. En nariz se aprecian ligeras notas frutales y vainilla. Suave y frutoso en boca, equilibrado.
Un vino Gran Reserva ha envejecido un mínimo de 24 meses en barrica de roble y 36 meses en botella.
Vino Blanco Gran Reserva. Su color es amarillo dorado intenso. Con aromas persistentes y melosos. Redondo, suave y estructurado en boca.
Vino Tinto Gran Reserva. Presenta un color entre el rojo cereza algo evolucionado y el teja anaranjado. Aromas con notas de tostados y vainilla. En boca es redondo, suave, con gran estructura y equilibrado.

ESPUMOSOS:
Vino de Aguja. Puede ser blanco, rosado o tinto, presentado tonalidades de amarillo, rosáceos o rojo violáceo, siempre con burbuja. Aromas frutales, más intensos en los rosado y tintos con recuerdos a frutos rojos. Amplio y equilibrado en boca. Con un postgusto afrutado donde destaca el carbónico. Su particular elaboración hace que conserve una pequeña cantidad de carbónico procedente de la fermentación de los azúcares de las uvas.
Vino Espumoso. Blanco, con tonos pálidos a dorados y brillantes, o rosado con tonalidades rosáceas, con fina y persistente burbuja. Frutal en nariz, de sabor amplio y equilibrado. Se elabora mediante el método tradicional, con un mínimo de 9 meses de crianza en botella.

INFORMACIÓN:
La Macha sus producciones medias del viñedo son bajas con respecto a las de regiones del norte de España, Francia e Italia, lo que también favorece que haya una mayor carga de azúcares en la uva y menor cantidad de agua, posibilitando un gran equilibrio en los vinos.

Categoría
ciudad real
X