Encuentra la tapa perfecta en Valladolid

Encuentra la tapa perfecta en Valladolid

Llega la 14a edición del Concurso Nacional de Tapas, que cuenta con la participación de 48 finalistas

 

Con la llegada de noviembre parece que el mundo se enfría. Sin embargo, la bajada de las temperaturas también nos trae las exquisitas tapas del Concurso Nacional de Tapas y Pinchos de Valladolid. Se trata de uno de los eventos más importantes en el calendario vallisoletano.

 

Del 6 al 11 de noviembre 46 establecimientos de hostelería de la ciudad apadrinarán y acogerán a los participantes del XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid y del II Campeonato Mundial de Tapas Ciudad de Valladolid 2018, en sus barras se ofrecerán a los clientes la posibilidad de disfrutar durante estos días de las tapas a competición. Sin duda toda una oportunidad ¿verdad?

Entre las sonrisas de los pucelanos y el característico ambiente citadino de la ciudad, se esconden los sabores de las propuestas que han competido para estar entre las mejores. “La 14 edición del Concurso Nacional de Tapas cuenta con la participación de 48 finalistas y en el Campeonato Mundial de Tapas compiten 16 finalistas” explica Luis Cepeda, director del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas y del Campeonato Mundial de Tapas Ciudad de Valladolid.

En este 2018 parece que los sabores “dulces y melosos” son protagonistas entre las propuestas de los chefs. Aunque, según nos comenta Cepeda, es imposible saberlo con certeza, ya que existe una enorme variedad de piezas culinarias entre los competidores. Una de las tendencias que si se destaca en el formato de las tapas son los “finge-food”, se trata de piezas culinarias que se degustan en uno o dos bocados sin cubiertos.

Y es que tras bambalinas se mantiene un operativo muy riguroso para asegurar que los participantes se lleven la mejor experiencia. En palabras de Cepeda, el primer día de trabajo se siente como “la oportunidad de dar respuesta a la expectación y confianza que generan 14 años de trayectoria, contribuyendo a la visibilidad y éxito del formato culinario más característico del país”. Toda una responsabilidad que acepta.

Además, nos explica que este evento ha tenido repercusiones internacionales desde un buen principio. “Medios europeos, incluso vietnamitas, hablaron del concurso desde los primeros años, incluso en Japón dimos una charla en torno a las tapas donde el concurso de Valladolid fue referencia principal”. Por esta razón, visitar Valladolid se vuelve un absoluto placer en el mes de noviembre.

Un concurso que promueva la igualdad  

Además el Concurso Nacional de Tapas y Pinchos de Valladolid promueve la visibilidad femenina dentro del mundo culinario. Así lo ha hecho con el jurado de este año, que está compuesto por cuatro mujeres. Susi Díaz, del restaurante La Finca, preside este jurado, formado por Amaia Ortúzar, del restaurante Ganbara de San Sebastián; Pepa Muñoz, de El Qüenco de Pepa, de Madrid y Elena Lucas, del restaurante La Lobita, de Soria.

“Ser la presidenta del Jurado del Concurso Nacional es un privilegio para mí”, explica La presidenta del jurado. Se trata de una oportunidad muy importante, además que –en palabras de la chef— este concurso tiene un reconocimiento “innegable” a nivel internacional. Alberto Chicote (2017), María Marte (2016), Nacho Manzano (2015), Martín Berasategui (2014), Pepe Rodríguez Rey (2013), Albert Adrià (2012), Pedro Subijana (2011), Bruno Oteiza (2010), Ramón Freixa (2009), Paco Roncero (2008), Pedro Larumbe (2007), Mario Sandoval (2006) y Salvador Gallego (2005) son los chefs que han presidido anteriormente el jurado. Ahora, el nombre de Susi Díaz se une a esta selecta lista.  

“El papel de la mujer en la cocina y su influencia en lo que hoy representa la gastronomía española en el mundo, no ha sido ni mucho menos irrelevante sino fundamental” nos comenta. En este sentido, que el jurado permanente este formado por cuatro mujeres refleja la realidad de la gastronomía. “La tradición de nuestra cocina ha llegado hasta hoy gracias a la acción y la pasión de nuestras abuelas y nuestras madres a lo largo de los siglos” destaca Díaz.

Díaz explica que el concurso “es una oportunidad única de competir”, gracias a su formato los cocineros tienen mucho espacio “para la imaginación”. Sin duda es una oportunidad única para descubrir la gastronomía en todo su esplendor, donde las gamas de sabores sobrepasan cualquier límite imaginable.



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